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31 mayo 2018

La estrecha relación entre deporte y salud: ¿Cómo afecta una mala salud bucodental al rendimiento deportivo?

Una adecuada y cuidada relación entre salud y deporte nos permite competir a nuestras máximas posibilidades

Cuando hacemos deporte, nos preocupamos de cuestiones tales como las agujetas, la alimentación, el descanso, y la salud, en términos de lesiones y de enfermedades que creemos pueden mermar nuestro rendimiento deportivo.

Pero en los últimos tiempos, y como parte de esa búsqueda de excelencia y máximo potencial en cuanto al rendimiento deportivo, han surgido una serie de estudios que relacionan deporte y salud desde una óptica nueva: los perjuicios que una mala salud bucodental producen en cuanto a la productividad muscular al realizar ejercicio.

Y esto no solo afecta a deportistas profesionales quienes, al tener la obligación de poner sus cuerpos al límite, son más sensibles a este tipo de mermas. También perjudica a todos aquellos que practicamos deporte como aficionados, o que visitamos el gimnasio varias veces por semana.

Cuidar la salud bucal, imprescindible para el vínculo deporte y salud.

Para dejarlo claro, repetiremos la idea clave una vez más: los problemas que surgen en nuestra boca afectan al resto de nuestro organismo. Esto, que sucede a todo el mundo, y que es un problema ya de por sí, se ve agravado si dependemos de un perfecto funcionamiento de este para nuestro éxito, como es el caso de los deportistas.

Una adecuada y cuidada relación entre salud y deporte nos permite competir a nuestras máximas posibilidades

En concreto, la Sociedad Española de Periodoncia, en un informe científico, ha establecido que existe relación entre la periodontitis y la reducción en el rendimiento deportivo, atribuyendo además este bajón a factores tales como el dolor, la peor calidad de vida, el menor bienestar o inflamaciones, todos ellos productos de estos problemas bucodentales.

Más concretamente, sea cual sea el nivel de ejercicio al que sometes a tu cuerpo (gimnasio, práctica de algún deporte, trabajo físico, etc.) estos son los peligros más comunes que pueden acabar con tus progresos:

  • Lesiones musculares, y una peor recuperación de estas.
  • Calambres. Asociadas con lesiones periodontales, suelen manifestarse en los gemelos, y pueden tener que ver con caries no diagnosticadas.
  • Dolores en espalda, cuello y cabeza. Relacionados extensamente con trastornos de la mandíbula, tales como las maloclusiones (defectos en la mordida) y el bruxismo, se estima que un 30% de estos dolores vienen producidos por defectos de este tipo.  A fin de evitar estos dolores debemos corregirlos, ya que incluso se han llegado a relacionar con alteraciones del equilibrio. En nuestra clínica estamos especializados en el tratamiento de estos dolores orofaciales y sus consecuencias.
  • Fatiga, dificultad para recuperarse de los esfuerzos e inflamación de las articulaciones: ocasionadas por las bacterias bucales, que pueden llegar a distintas partes del organismo a través de la sangre, depositándose en los músculos y las articulaciones. Asociado a esto, influyen en la acción de contracción y relajación de los músculos, impidiendo que esta sea la correcta, incrementando así el cansancio y la sensación de fatiga, y produciendo inflamación en las articulaciones. Esto puede llevar a la aparición de las temidas roturas musculares.
  • Fiebre y debilidad general: las caries, gingivitis o distintas infecciones en la cavidad oral producen este tipo de síntomas, que impedirán la realización de cualquier tipo de deporte, al requerir reposo total para su curación.

Es, pues, imprescindible hacerte revisiones periódicas en tu dentista para mantener tu salud bucodental en perfectas condiciones si vemos que nuestro rendimiento deportivo está descendiendo sin causa aparente, ya que es muy probable que alguno de estos problemas aquí vistos nos esté afectando. Pero es importante también destacar que este camino de salud y ejercicio físico no solo va en una dirección, como veremos a continuación.

¿Pero el deporte no era bueno para la salud? Problemas bucodentales derivados

De igual manera que si nuestro rendimiento baja, la causa puede ser una mala salud bucodental, un extremo ejercicio físico, así como las intrínsecas particularidades de su realización (en términos de alimentación, procesos de un organismo al límite, etc.) llevan asociados el deterioro de la salud de nuestra boca y dientes, por lo que debemos estar prevenidos.

En concreto, los problemas bucodentales derivados de una continuada práctica deportiva son las siguientes:

Los golpes y rotura de piezas dentales son una de esas cuestiones a tener en cuenta al relacionar salud y deporte. Para evitarlo se usan protectores bucales

  • Inflamación de las encías. Debido fundamentalmente a que la composición de la saliva varía al hacer deporte, siendo más alcalina, lo que favorece la aparición del sarro. Si este no se elimina de la boca, se termina desarrollando gingivitis, que puede evolucionar a una periodontitis, afectando al hueso.
  • Aparición de caries. Factores estrechamente relacionados con el deporte como la deshidratación, el uso de determinados productos recuperadores, como geles, con elevados niveles de azúcares y minerales o el consumo de bebidas con un bajo Ph fomentan la aparición de caries. También las barritas energéticas, al pegarse a los dientes y quedarse en zonas a las que el cepillo no llega las favorecen, y, aunque parezca una tontería, el incremento de aire que inhalamos al hacer ejercicio hace que se nos seque la boca, y por tanto tenemos menos saliva para combatir y proteger las caries.
  • Dientes más amarillos. Sobre todo en deportes en los que estemos en permanente contacto con el agua, como el waterpolo o, por supuesto, la natación, al estar los dientes en contacto permanente con los agentes químicos de las piscinas, es habitual que el esmalte de los dientes se vea perjudicado, adquiriendo estos un tono más amarillento
  • Desgaste de las piezas e incluso bruxismo. La práctica de ejercicio físico, sobre todo cuando este es intenso -haya o no competición de por medio-, genera una tensión que produce una presión excesiva de los maxilares entre sí, desgastando las piezas y produciendo dolores en la musculatura de la zona.
  • Golpes en los propios dientes. Muchos deportes de contacto inevitable, tales como el fútbol, baloncesto, balonmano… contienen un gran riesgo intrínseco de traumatismos en los dientes, tales como roturas, movimientos e incluso pérdida de piezas dentales (como dato llamativo, el 39% de los dientes perdidos totales se debe a traumatismos deportivos). Curiosamente, este riesgo es mayor que en los deportes de contacto en sí, ya que en estos se recurre a los protectores bucales para evitar precisamente esto.

Finalizamos así nuestro repaso a esa mezcla salud y deporte, tan bien avenida, y que sin embargo provoca ciertos daños colaterales, unos más conocidos, como las lesiones y la sobrecarga del sistema nervioso, y otros como los que acabamos de describir. Así que ya sabéis, bien para alcanzar vuestro máximo potencial como deportistas, o bien para que el ejercicio no os pase factura en materia bucodental, contáis con nosotros, dentistas en Santiago de Compostela, para trataros sea cual sea vuestro problema.

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