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27 julio 2018

La endodoncia. Causas que la obligan y su procedimiento.

Cuando el dolor no cesa, el dentista tendrá que hacer una endodoncia para salvar el diente

Las endodoncias son procedimientos realizados por profesionales cualificados (odontólogos) consistentes en la eliminación, total o parcial, de la pulpa de un diente y el posterior sellado del conducto pulpar. La necesidad de la endodoncia viene del dolor generado por una causa, que veremos posteriormente, en esta pulpa, que al ser la parte más interna del diente y contener los nervios y vasos sanguíneos, es también la más sensible, con lo que el dolor experimentado por el paciente puede llegar a ser insoportable. Seguro que todos hemos oído referirse a ella con la contundente expresión de “matar el nervio”, y aunque el dolor sufrido puede parecer atestiguarlo, lo que se hace realmente es desvitalizarlo, evitando así su extracción y pudiendo conservarlo en la boca.

La endodoncia. Cúando es necesaria

El procedimiento se hace necesario cuando la pulpa de la pieza dental está enferma, dañada o incluso muerta. Generalmente, la infección y su inflamación de la pulpa lleva a la necrosis de la misma, y en este caso la endodoncia es imprescindible, y aún más importante, la única salvación posible para el diente.

Explicación gráfica del procedimiento de la endodoncia

Las causas que pueden llevar al sufrimiento de la pulpa de nuestros dientes son varias, siendo la más común la existencia de caries, pero también destacaremos las siguientes:

  • Los traumatismos
  • La erosión y desgaste producido en los dientes al rozar entre ellos
  • Las filtraciones en tratamientos restauradores, fisuras, etc.

Cuando la pulpa se ve afectada por uno de estos, comienzan a salir a la luz los dolorosos y realmente incómodos síntomas, cuyas manifestaciones suelen ser:

  • Hipersensibilidad al frío o calor
  • Molestias a lmasticar
  • Decoloración del diente, que adquiere un tono más oscuro
  • Aparición de un flemón o fístula

Existen tres tipos de endodoncia, dependiendo de la pieza dental que se haya visto afectada. El procedimiento en sí es el mismo, pero al haber dientes con más de una raíz, la duración podrá ser mayor o menor:

  • Unirradicular: el diente afectado sólo tiene una raíz y conducto pulpar
  • Birradicular: la pieza a endodonciar tiene dos raíces y conductos
  • Polirradicular: el diente consta de más de dos raíces y conductos pulpares

Poniéndose en las manos del dentista. Cómo se hace una endodoncia

Si bien existe un procedimiento estándar, con unas mismas pautas y pasos, existen factores que pueden llegar a variar la duración del mismo. Así, la dificultad del caso o la situación clínica del paciente pueden hacer que este sea de una o varias sesiones.

Cuando el dolor no cesa, el dentista tendrá que hacer una endodoncia para salvar el diente

De todas formas, la sucesión es la que sigue:

Se anestesia al paciente

Lógicamente, lo fundamental es que el paciente no sienta nada, pues como dejamos claro al principio, bastante ha sufrido ya. Para ello se aplica un anestesia local que insensibiliza la zona.

Se hace una incisión en el diente

Con la intención de acceder a la cámara pulpar, lugar en el que se encuentra el problema, realizamos una pequeña perforación en la pieza. En este punto ya estamos en disposición de trabajar con los vasos sanguíneos y terminaciones nerviosas origen del dolor.

Extraemos el tejido infectado y limpiamos

Una vez estamos en la zona, comenzamos a desinfectarla. Las posibilidades son dos: un procedimiento rotatorio, que consiste en un motor y un sistema de limas de rotación, con las que extraemos el  tejido infectado y limpiamos el espacio liberado en el conducto radicular, o el procedimiento manual con instrumental tradicional.

Le damos forma al conducto y lo obturamos

El trabajo de desinfección ya está terminado, por lo que debemos obturar de nuevo el conducto radicular. Pero primero debemos darle forma cónica, ya que al estar trabajando en él es posible que se hayan generado imperfecciones. Para ello se usa un prodecimiento novedosa en el que se ve involucrado el instrumental conocido como gutapercha, un tipo de goma derivada del caucho que se calienta en un horno, teniendo en segundos preparados los obturadores para la pieza dental en cuestión.

Las ventajas de este instrumental son fundamentalmente cuatro: acorta el postoperatorio, rebaja el riesgo de fractura en la raíz del diente, al poder tener más cuidado a la hora de rellenar el conducto, facilita su rellenado y reduce el riesgo de filtración coronal.

Sellamos la parte final del conducto

Cuando el material de obturación ha llegado a la parte final de cada conducto (si hay más de uno), se sigue rellenando hasta llegar a la cámara pulpar. Es fundamental sellar bien el final del mismo, evitando así que ningún fluido pueda llegar a zonas no obturadas. Esto debe ser comprobado con una radiografía, que nos asegurará sin atisbo de duda que los instrumentos llegan hasta la punta de la raíz, pero no la sobrepasan.

Reconstruimos el diente

Finalizada la endodoncia, el diente debe ser restaurado, a fin de darle un aspecto natural. Para esta fase deben ser tenidas en cuenta las sesiones que durará el procedimiento, ya que si estas son más de una, el dentista no reconstruirá el diente definitivamente en la primera, si no que lo hará con material provisional.

La reparación de la pieza dental se hará o bien con incrustaciones de resina o con cerámicas. Estos dos tratamientos, más conservadores y estéticos que el uso de las coronas y fundas, solucionan tanto aquellos casos en los que los dientes han sufrido daños pequeños, y se rellena la parte perdida, como en aquellos en los que la pieza ha sufrido una gran destrucción y el espacio a cubrir es demasiado grande. Las cerámicas son fundamentales en los molares, al ser piezas que se usan constantemente.

Las reconstrucciones, a pesar de la posibilidad de tener que reemplazar gran cantidad del diente, son muy resistentes y duraderas.

Controlamos y seguimos la evolución del resultado

Una vez terminado el procedimiento todavía queda una parte fundamental, el seguimiento y control de la evolución de la endodoncia. Así, serán obligatorias unas visitar regulares al odontólogo para comprobar que la obturación ha sido la correcta, que no hay dolor y que en las radiografías del antes y el después se aprecia que el tratamiento ha sido correctamente ejecutado.

 

Terminamos aquí, no sin antes recordaros que Pías Clínica Dental contamos con los mejores expertos en servicios de odontología, y para tratamientos de Endodoncias en Santiago de Compostela, contáis con nosotros. ¡Os esperamos!

 

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